Primavera: una gran excusa para lograr grandes hábitos
La primavera es un buen momento para que las personas mayores sumen hábitos saludables: protegerse del sol, comer más frutas y verduras de estación, hidratarse más, salir a caminar y aprovechar los días más largos para estar activas. Con pequeños cambios y compañía, esos hábitos se sostienen en el tiempo.
La primavera trae días más largos, sol y un aire fresco que invita a disfrutar más del exterior. También es una oportunidad perfecta para sumar hábitos saludables que mejoren la calidad de vida de las personas mayores. En Brazos Abiertos sabemos que cada estación tiene sus particularidades, y que acompañar con atención hace toda la diferencia.
Cuidar la piel bajo el sol
Con los primeros días de calor, la piel necesita más atención. En los adultos mayores suele ser más fina y frágil, por eso el protector solar, la ropa liviana pero que cubra y los sombreros son clave para prevenir daños. Conviene evitar el sol del mediodía e hidratar la piel con cremas, porque el aire y el sol la resecan. Ante manchas o lesiones que cambian, consultá con su médico.
Alimentación fresca y balanceada
La primavera trae frutas y verduras de estación llenas de color y nutrientes. Es un gran momento para proponer comidas livianas, frescas y variadas, que caigan bien y den energía.
Más hidratación
Con el aumento de la temperatura, el cuerpo necesita más líquido. Como las personas mayores sienten menos sed, conviene ofrecer agua a lo largo del día, además de frutas jugosas, licuados o infusiones frías.
Alergias primaverales
El polen y otros factores ambientales pueden intensificar las alergias en esta época. Es importante mantener los ambientes ventilados pero limpios y estar atentos a síntomas como estornudos, irritación en los ojos o dificultad para respirar. Ante cualquier síntoma, consultá con su médico. Te dejamos todos los consejos para prevenir las alergias en personas mayores.
Actividad física y paseos
El clima más cálido invita a salir a caminar, tomar aire y disfrutar de la naturaleza. Los paseos suaves y adaptados fortalecen el cuerpo y también el ánimo. Es un buen momento para retomar, de a poco, la actividad física que se dejó en invierno: te contamos por qué el ejercicio físico es tan importante en la adultez y cómo empezar de forma segura.
Aprovechar los días más largos
Más horas de luz permiten estirar las actividades de la tarde: una visita, una merienda en el patio, un paseo después de la siesta. Salir y ver gente ayuda a sostener el ánimo y a descansar mejor a la noche.
Una checklist para arrancar la primavera
- Protector solar, sombrero y anteojos de sol listos para las salidas.
- La ropa liviana a mano y la de invierno guardada, sin olvidar un abrigo liviano para las noches, que todavía refrescan.
- Calzado cómodo, cerrado y con suela antideslizante para retomar las caminatas.
- Una botella de agua siempre a la vista, en la mesa o junto al sillón.
- Un recorrido corto para caminar, con sombra y lugares para descansar.
- Si tu familiar tiene una enfermedad crónica o toma medicación, preguntale a su médico si hay cuidados especiales para los días de calor.
Pequeños gestos, grandes cambios
La primavera es una invitación a cuidar mejor y a acompañar con pequeños gestos que generan grandes cambios en el bienestar diario. En Brazos Abiertos fomentamos actividades que refuercen la independencia y generen momentos de alegría compartida. Si tu familiar necesita a alguien que lo acompañe a caminar o a hacer sus actividades, conocé nuestro servicio de acompañante de adultos mayores.
Este contenido es informativo y no reemplaza la indicación del médico. Ante síntomas o cambios en la salud de tu familiar, consultá con su profesional de cabecera.