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Salud y bienestar

Cambios de temperatura en adultos mayores: qué cuidados tener en días fríos

Por el equipo de Brazos Abiertos · Publicado el · Actualizado el · 3 min de lectura

Cuidadora conversando con un hombre mayor junto a la estufa en un día frío
En pocas palabras

Con los años, el cuerpo regula peor la temperatura y percibe menos el frío, por eso los adultos mayores son más vulnerables en invierno. Los cuidados clave son una casa cálida con calefacción segura, abrigo en capas, comidas calientes, hidratación, movimiento suave y alguien atento a cualquier cambio; ante síntomas, consultá con su médico.

Con la llegada de los días fríos, es importante prestar especial atención a la salud y el bienestar de los adultos mayores. Los cambios de temperatura pueden impactar en su organismo y hacerlos más vulnerables a ciertas enfermedades y complicaciones. Por eso, tomar medidas preventivas y adaptar la rutina diaria es clave para cuidar su salud y su calidad de vida durante el invierno.

¿Por qué los adultos mayores son más sensibles al frío?

A medida que envejecemos, el cuerpo pierde capacidad para regular la temperatura. Eso hace que los adultos mayores sean más propensos a sentir frío y a sufrir sus efectos. Además, la menor movilidad, algunas enfermedades o medicamentos y una menor percepción del frío pueden aumentar los riesgos: a veces la persona no se da cuenta de que la casa está demasiado fría.

Principales riesgos durante el invierno

Durante los meses más fríos, conviene estar atentos a:

  • Resfríos, gripe y otras enfermedades respiratorias.
  • Dolores musculares y articulares.
  • Mayor rigidez en el cuerpo.
  • Riesgo de hipotermia.
  • Menos actividad física.
  • Intoxicación por monóxido de carbono por calefactores en mal estado o mal ventilados.

Estos factores pueden afectar tanto el estado físico como el emocional de la persona.

Cuidados esenciales en días fríos

Mantener la casa cálida y segura

Es fundamental que los ambientes estén calefaccionados, evitando cambios bruscos de temperatura entre una habitación y otra. También hay que ventilar un rato cada día para renovar el aire. Los artefactos a gas tienen que estar revisados por un gasista matriculado, y nunca hay que usar el horno ni las hornallas para calefaccionar.

Abrigo adecuado

Vestirse en capas permite adaptarse mejor a los cambios de temperatura. No hay que olvidar proteger las manos, los pies y la cabeza, sobre todo al salir.

Alimentación equilibrada

Una alimentación variada ayuda a sostener las defensas. Las comidas calientes, nutritivas y fáciles de digerir son una excelente opción en esta época.

Hidratación

Aunque en invierno se sienta menos sed, es importante tomar líquido a lo largo del día: agua, infusiones, caldos.

Actividad física

Hacer movimientos suaves o ejercicios en casa ayuda a mantener la movilidad y a mejorar la circulación.

Vacunas y controles

Consultá con su médico por las vacunas recomendadas, como la antigripal, y por los controles que conviene hacer antes del invierno, sobre todo si hay enfermedades crónicas.

Acompañamiento y supervisión

Contar con acompañamiento puede marcar una gran diferencia. Una cuidadora puede ayudar a mantener la temperatura adecuada en la casa, asistir en la rutina diaria y avisar a tiempo si nota algún cambio. En personas con diabetes, hipertensión o enfermedades cardíacas, el acompañamiento para adultos mayores con enfermedades crónicas ayuda a sostener también en invierno la medicación y los cuidados indicados.

Señales de alerta

Consultá con su médico o llamá a emergencias si notás temblores intensos que no ceden, piel muy fría o pálida, confusión, somnolencia fuera de lo habitual, dificultad para respirar o fiebre alta. Si hay dolor de cabeza, mareos o náuseas en un ambiente con calefacción a gas, ventilá, salgan del lugar y pedí ayuda: pueden ser signos de intoxicación por monóxido de carbono.

La importancia del cuidado domiciliario en invierno

En esta época, el cuidado domiciliario para adultos mayores cobra aún más relevancia. Permite que la persona esté en su casa, en un entorno seguro y cómodo, con la asistencia necesaria para atravesar el invierno con tranquilidad. Si las noches son el momento más difícil, un turno de 12 horas de noche asegura que alguien esté atento mientras descansa. Y si querés adelantarte, te contamos cómo adaptamos el cuidado en casa con los primeros fríos.

Un invierno sin sobresaltos

El frío no tiene por qué ser un problema si se toman los cuidados adecuados. Prestar atención a los detalles y anticiparse a los cambios puede hacer una gran diferencia en la salud y el bienestar de los adultos mayores. En Brazos Abiertos acompañamos a las familias todo el año, con coordinación disponible todos los días.

Este contenido es informativo y no reemplaza la indicación del médico. Ante síntomas o cambios en la salud de tu familiar, consultá con su profesional de cabecera.

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