Actividades y ejercicios para estimular la mente y el cuerpo en la tercera edad
Para estimular el cuerpo en la tercera edad sirven las caminatas, los estiramientos, los ejercicios de fuerza con poco peso, el baile y las actividades en el agua; para la mente, los juegos de mesa, la lectura, aprender algo nuevo, la tecnología y la conversación. La clave es elegir lo que la persona disfruta, adaptarlo a sus posibilidades y consultar con su médico antes de empezar.
A medida que pasan los años, es clave mantenerse activo, tanto física como mentalmente. No solo mejora la calidad de vida: también ayuda a conservar la autonomía y el bienestar general. Si tenés un familiar mayor en casa, o si vos mismo querés mantenerte en forma, te dejamos ideas para ejercitar la mente y el cuerpo en la tercera edad.
Antes de empezar una actividad física nueva, consultá con su médico, sobre todo si hay enfermedades cardíacas, problemas de equilibrio o una cirugía reciente.
Ejercicios para el cuerpo
El movimiento es esencial para mantener la movilidad, la fuerza y el equilibrio. Estas son algunas actividades fáciles de sumar al día a día:
- Caminatas diarias: salir a caminar, aunque sea un rato, mejora la circulación y hace bien al corazón.
- Yoga o estiramientos suaves: ayudan a mantener la flexibilidad y reducen el riesgo de lesiones.
- Ejercicios de fuerza con poco peso: usar botellas de agua o bandas elásticas fortalece los músculos sin exigir de más.
- Baile: además de divertido, mejora el equilibrio y la coordinación.
- Natación o ejercicios en el agua: cuidan las articulaciones y fortalecen los músculos sin impacto.
Si querés entender por qué la fuerza y el equilibrio son tan importantes, te lo contamos en la importancia del ejercicio físico en la adultez.
Actividades para la mente
Mantener el cerebro activo ayuda a conservar la memoria, la atención y las ganas de hacer cosas. Algunas opciones:
- Juegos de mesa y rompecabezas: el ajedrez, las cartas, el dominó o el sudoku trabajan la lógica y la estrategia.
- Lectura y escritura: leer libros, diarios o revistas mantiene la mente en movimiento; llevar un diario ejercita la memoria y ayuda a expresar emociones.
- Aprender algo nuevo: tocar un instrumento, estudiar un idioma o tomar clases de pintura estimula la creatividad y el razonamiento.
- Tecnología: las videollamadas, las redes sociales o los juegos en el celular ayudan a conectar con otros y a entrenar la mente.
- Conversación y vida social: mantenerse en contacto con amigos y familia fortalece la salud emocional.
Estas actividades son parte de lo que se conoce como estimulación cognitiva: te explicamos qué es la estimulación cognitiva y por qué es importante.
Cómo sumarlas a la rutina sin exigir de más
- Empezá por lo que le gusta. Una actividad que se disfruta se sostiene mucho más que una obligación.
- Mejor poco y seguido. Diez o quince minutos todos los días valen más que una sesión larga una vez por semana.
- Adaptá la dificultad. El desafío tiene que ser alcanzable: si frustra, se abandona.
- Cuidá la seguridad. Calzado cerrado, espacios despejados y algo firme donde apoyarse al hacer ejercicios de pie.
- Hacelo en compañía. Caminar, jugar o cocinar con alguien suma motivación y un rato de charla.
Si tu familiar necesita a alguien que lo acompañe a caminar o que le proponga actividades, el servicio de acompañante de adultos mayores puede ayudar. Y si se está recuperando de una cirugía o una lesión, el acompañamiento en rehabilitación ayuda a sostener los ejercicios que indicó el kinesiólogo.
Beneficios de mantenerse activo
Dedicar tiempo a estas actividades mejora la autonomía, reduce el estrés, levanta el ánimo y da motivos para empezar cada día. No importa la edad: siempre hay una forma de ejercitar el cuerpo y la mente. ¡Animate a probar actividades nuevas y a disfrutar cada momento!
Este contenido es informativo y no reemplaza la indicación del médico. Ante síntomas o cambios en la salud de tu familiar, consultá con su profesional de cabecera.